¿Quieres más información?

Nombre*


Email*


Mensaje


Escribe el código*



Enviar


Al facilitar estos datos estás aceptando nuestra POLÍTICA DE PRIVACIDAD

Esta web inserta cookies propias para facilitar tu navegación y la de terceros derivadas de su uso en nuestra web, de medios sociales, así como para mejorar la usabilidad y temática de la misma con Google Analytics. Los datos personales no son consultadas. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información en POLÍTICA DE COOKIES

Usuario

Password

Tips nutricionales

1. ¿Cómo debe ser una dieta saludable?

  • Variada (equilibrio nutricional)
  • Suficiente (energía y nutrientes)
  • Agradable
  • Segura (condiciones de higiene)

2. ¿Cómo se debe estructurar una dieta?

La FAO y la OMS establecen los porcentajes siguientes; los hidratos de carbono deben representar entre un 50% – 55 % total del día, las proteinas deben estar entre el 15%- 20% y el consumo de grasas (saludables) debe ser de entre un 15%-30 % total de la dieta.

Nosotros, haciendo referencia a las bases establecidas por la normativa, hemos modificado ligeramente los porcentajes de cada macronutriente para enfocarlos a una alimentación para personas que llevan una vida activa, hacen deporte o simplemente quieren mejorar su composición corporal.

Los porcentajes aproximados que usamos en todos los menus standards son: hidratos de carbono 40%, proteínas 30% y grasas (saludables) 30%. Así consguimos una alimentación equilibrada ligeramente rica en proteína y controlada en hidratos de carbono..

3. ¿Porqué es importante la aportación de proteína en las comidas? ¿Qué pasa si comemos menos proteÍna de la que necesitamos?

Podríamos decir que nuestro organismo no tiene reserva de proteínas como tal, a diferencia de lo que pasa con los glúcidos y las grasas, por lo tanto el aporte proteico es necesario en, prácticamente, todas las comidas del día.

Este aporte ha de ser equivalente a las proteínas que nuestro organismo utiliza. Si la ingesta de proteína es inferior, el organismo moviliza la propia proteína corporal de la musculatura, lo cual conlleva la pérdida de masa muscular (catabolismo). Si, por el contrario, la ingesta es superior a nuestras necesidades, los aminoácidos sobrantes se pueden oxidar y transformar en glucosa o grasa. Durante este proceso se genera una cantidad excesiva de urea lo cual puede ser perjudicial.

Aumentar en exceso el aporte de proteína no sirve para nada, pues éste se acaba eliminando por la urea , y genera una sobrecarga al hígado y los riñones.

4. ¿Es cierto que los hidratos de carbono (el pan, pasta, el arroz, la patata, etc.) hacen que engordemos? ¿Qué pasa si prescindimos de ellos?

No, los hidratos de carbono constituyen el substrato energético principal para poder hacer funcionar nuestro cuerpo de manera correcta y, por lo tanto, no pueden faltar en nuestra alimentación diaria, pero hay que tener en cuenta que éstos pueden llegar a acumularse en el tejido adiposo si no se usan en los momentos idóneos o en las cantidades necesarias.

En nuestra alimentación encontramos dos tipos de hidratos de carbono:

Simples: «azúcares de asimilación rápida» por ejemplo la miel, las frutas, el iogurt, la leche, etc. Estos se caracterizan porque pasan de manera rápida al torrente sanguíneo, por lo tanto, esto hace que generen picos de glicemia en nuestro cuerpo, si estos no se combinan con otros alimentos, pueden pasar más rápido al tejido adiposo.

Complejos: «hidratos de asimilación lenta» como por ejemplo la pasta, la patata, el arroz, el pan, los cereales, etc. Éstos se metabolizan de manera más lenta, así nuestro cuerpo puede recibir energía de forma sostenida y tenemos más tiempo para quemarlos.

Ahora bien, restringir los hidratos de carbono es una mala idea, pues esto nos conlleva al agotamiento físico, relacionado con la depleción de glucógeno y la imposibilidad de aportar suficiente glucosa que permita un funcionamiento muscular óptimo.

El cerebro solo puede usar hidratos de carbono (glucosa) (glucosa) para funcionar y por este motivo es el nutriente que debe estar más presente en la dieta (40 – 55%) y los hidratos de carbono simples no deberán superar el 10% total.

5. ¿Qué diferencia hay entre el arroz integral y el arroz blanco?

El arroz blanco tiene exactamente las mismas calorias que el arroz integral, pero éste al conservar su grano intacto contiene más proteínas, vitaminas, minerales y fibra.

Es importante destacar que el arroz integral tiene un índice glucémico más bajo gracias a la fibra, esto nos aporta a la dieta más saciedad, y hace que la digestión sea más lenta y ayude a controlar la ansiedad. Es un cereal muy utilizado en dietas de adelgazamiento.

6. ¿Porqué nuestra dieta debe contener un porcentaje 20-30% de grasas?

Los lípidos participan como substrato energético en nuestras actividades diarias y cuando realizamos ejercicio.

Se recomienda que un 30% de la energía de la dieta sea en forma de lípidos. De este porcentaje; menos de un 10% debe proceder de grasas saturadas (huevos, grasas animales, aceite de palma, embutidos, mantequillas, etc.); un 10% debe proceder de ácidos grasos monoinsaturados (principalmente aceite de oliva) y un 10% debe ser en forma de ácidos grasos poliinsaturados (pescado azul, frutos secos, semillas, etc.).

La restricción intensa de grasas (<15%) puede limitar el rendimiento al no tener suficientes reservas de trigiliceridos en los depísitos musculares y de esta manera contribuir a la reducción de la masa muscular.

7. ¿Porqué no es aconsejable cocinar con aceite de oliva? ¿Cuándo debemos usarlo?

En elevar la temperatura del aceite de oliva se aumenta su oxidación y sus propiedades se ven afectadas negativamente, Si éste es cocinado a altas temperaturas puede llegar a tener efectos nocivos para la salud debido a que segrega sustancias químicas nombradas hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs).

En nuestras cocinas, cocinamos nuestros platos sin aceite de oliva, por este motivo facilitamos un dosificador para que se pueda añadir el aceite en crudo con la finalidad de preservar todas las propiedades nutricionales.

El aceite de oliva no puede faltar en nuestra dieta. Por ejemplo, dentro del grupo de los alimentos proteicos, la carne roja y el pescado azul tienen un valor calórico más elevado que la carne blanca y el pescado blanco , eso se debe a su mayor contenido de ácidos grasos. En tal caso, para equilibrar este valor calórico, recomendamos añadir aceite de oliva en crudo a las carnes blancas (pollo, pavo, conejo, etc.) y pescados blancos (merluza, lenguado, dorada, etc.) no añadir en carnes rojas o pescado azul, pues como hemos dicho anteriormente estos ya tienen bastantes ácidos grasos por sí mismos.

8. ¿Cuántas son las calorías recomendadas para una dieta equilibrada?

Las personas que practican actividad física de forma regular tienen unas necesidades energéticas y nutritivas ligeramente superiores a las de las personas sedentarias. Estas necesidades podrán variar en función del deporte que se practique, la duración del mismo, del tipo de actividad y de la edad de cada persona.

En persones sanas que no practiquen ningún deporte podría situarse alrededor de las 2.000 kcal al día. En deportistas, generalmente se sitúa entre 2.500 kcal y 2.800 kcal las mujeres y entre 3.000 y 3.500 kcal los hombres.